En Manhattan, Angela se mata trabajando para impresionar a Mary, una jefa obsesionada con la imagen. Cuando está a punto de lograr el ascenso de sus sueños, queda embarazada sin esperarlo. Su marido Curtis, abogado de divorcios, empieza a dudar de su propia vida viendo tanto fracaso matrimonial. La noticia del bebé provoca situaciones chistosas: Angela va a juntas con náuseas y Curtis lee libros de crianza entre casos legales. Mary le pide que maneje una cuenta importante sin saber su secreto. Entre ecografías en la oficina y papeles mezclados con nombres de bebés