París, 1910. Emile, un proyeccionista tímido, y Raoul, un inventor excéntrico, terminan cazando a un monstruo que aterroriza a la gente. Con la ayuda de Lucille, una artista de cabaret de buen corazón, un científico rarito y su mono gruñón, intentan salvar a la criatura: resulta ser una pulga gigante pero inofensiva. Todo para que el jefe de policía, bien ambicioso, no la mate. También conocida como: A Monster in Paris.