Después de una fiesta de Año Nuevo bien aburrida, el papá de Tim le confiesa que los hombres de su familia pueden viajar en el tiempo. No pueden cambiar la historia, pero sí lo que pasa en sus propias vidas. Ahí arranca una lección para aprender a valorar la vida tal cual es, con todo lo que trae, y sobre todo a la gente que te rodea. También conocida como: Cuestión de tiempo.