Ana llega a un vecindario tranquilo y descubre que todos usan una app de mensajería para vecinos. La cosa se vuelve obsesiva: graban todo, chismean sin parar y la gente es super hipócrita, amables en persona pero crueles en los comentarios anónimos. Todo explota cuando Elena, la vecina más metiche, desaparece. De repente, Ana es la principal sospechosa. Pelea por limpiar su nombre y encuentra secretos bien oscuros de la app, cosas que nadie dice en público. Atrapada entre acusaciones virtuales y verdades peligrosas, cada notificación la vuelve