Nam y Fire son los mejores corredores de Asia, en pista y en calle. El dueño de un equipo contrata a Nam para entrenar a su hijo Calvin. Lo que Nam no sabe es que esa decisión va a destruir todo lo que tiene. Fire y Calvin sufren accidentes graves por culpa de Kenji, un piloto japonés sin piedad. Eso despierta el valor de Nam para volver a la carretera y enfrentar su prueba más difícil.