¿Qué sueñas cuando tienes 16 años y estás en un balneario en Normandía en los 80? ¿Un mejor amigo? ¿Un pacto de por vida? ¿Irte de aventuras en bote o moto? ¿Vivir a toda velocidad? No. Sueñas con la muerte. Porque no hay mejor subidón que morir. Y por eso lo dejas para el final. Empiezan las vacaciones de verano, y esta historia cuenta cómo Alexis se encontró a sí mismo.