Esta película va sobre un grupo de artistas locos de principios del siglo XX en Cornualles. El chiste gira alrededor de Alfred Munnings, un pintor famoso que odiaba el arte moderno. Se arma un lío bien complicado entre él, una pintora novata llamada Florence y el encargado de la finca donde vivían. Es una historia real y bien emotiva, con la costa de Cornualles de fondo justo antes de que estalle la Primera Guerra Mundial.