El papá de Elder Mamaní acaba de morir, y al chico parece no importarle ni un poco, aunque ya no tiene quién lo cuide. Se va a vivir con su abuela en las afueras de Huanuni, un pueblo minero, y su padrino Francisco le consigue chamba en la mina. Pero a Elder le interesa más andar bien drogado y perderse en callejones peligrosos de noche, así que la caga bien rápido. Pronto descubre un secreto bien oscuro: su padrino tuvo algo que ver con la muerte de su papá.