TJ cumple 18 y un desconocido le da una llave que era de su papá, a quien se llevaron preso hace ocho años. También le dejan una dirección para encontrarse con él, a 3,000 kilómetros y en dos semanas. La llave abre un convertible del 68, viejo y con un ataúd soldado al piso. Cada decisión que toma TJ lo mete más en paisajes raros y bonitos que todos recorremos, solos o con los nuestros, mientras la carretera cambia. También conocida como: Polara.