Lo principal es ser sexy, sin importar si eres flaca, gorda, de cualquier color de piel, joven o mayor. Todas podemos ser sexys de formas diferentes. Casi todas las mujeres crecen esforzándose para seguir siendo deseables. ¿Por qué? ¿Y si dejamos de forzarnos a posar sexys con todas nuestras fuerzas? ¿Y si ya no peleamos por el derecho a ser sexys, sino que somos libres de verdad? ¿Y si dejamos de gastar tiempo y energía en que nos escuchen, y el mundo empieza a oírnos? Una película actual sobre mujeres y hombres modernos que quizá puedan entenderse.