Tres casas, tres chicos, una misma meta: ganar un puesto de trabajo en la oficina legal de la ciudad. Federico estudió leyes solo para complacer a su papá concejal y espera que le dé una recomendación. Fabrizio es abogado en el papel, pero no ejerce, y está en otro examen público. Luca desde que nació todo le ha sido fácil. Solo uno va a cumplir el sueño de su vida, hasta que todo se voltea.