Elena Micheals creyó que había terminado con lo sobrenatural al dejar Stonehaven. "Para siempre", pensó. Hasta que una noche su líder de manada la llamó y le pidió que volviera. Ahora regresa, deja su vida de fotógrafa normal en Toronto, y vuelve a meterse en el mundo de los hombres lobo, las reglas de proteger a la manada, y un tipo que lleva años tratando de sacarse de la cabeza. Ah, ¿y ya mencionó que ella es la única mujer loba viva?