Miren la historia de Steve Austin, un astronauta mejorado con partes cibernéticas que ahora trabaja como agente secreto para una agencia llamada OSI. Lo mandan su jefe Oscar Goldman y el científico Rudy Wells, que le puso los brazos y las piernas biónicas, además de un ojo artificial. Con esa fuerza y velocidad extra, y una visión mejorada, se enfrenta a espías enemigos, aliens, científicos locos y un montón de villanos más.