Jared y Peter pasan el día en un puesto de perros calientes, hablando de lo que harían por una noche con sus famosas favoritas. Pero también andan correteando clientes. Tienen tarjetas listas y, en segundos, agarran a alguien después de un choque, una detención o cualquier lío que necesite abogado. Ya en la corte, se ponen bien dramáticos y sacan cosas que nadie espera.