Zim quiere ser un gran invasor, pero es bien malo en eso. Sus jefes, hartos de él, lo mandan a la Tierra con equipo viejo y desarmado. Para su sorpresa, Zim logra instalarse y hacerse pasar por un niño humano mientras planea destruir el planeta. Solo Dib, su enemigo, sabe que es un alienígena, pero nadie le cree.