El doctor Jim Swire perdió a su hija en el atentado del vuelo 103 de Pan Am, sobre un pueblo escocés, el 21 de diciembre de 1988. Recorrió el mundo y cruzó fronteras políticas en una lucha que le costó su estabilidad, su familia y su vida. Terminó desconfiando de la justicia por completo. Cuando la verdad cambia todo lo que creía, su visión del mundo queda manchada para siempre.