Un científico japonés inventó sangre sintética, y los vampiros pasaron de ser monstruos a ciudadanos comunes. Ya no se alimentan de humanos, pero muchos todavía desconfían de ellos. Religiosos, políticos y vampiros radicales tomaron partido. En el pueblito de Bon Temps, Luisiana, la gente aún no se decide. También conocida como: Sangre Verdadera, strange love.