Dudley Puppy vivía tranquilo, haciendo cosas de perro normal: rascarse, cavar y morderse el trasero. Pero un día, por pura casualidad, terminó en la T.U.F.F., la unidad secreta de Petropolís. Ahí se volvió agente de verdad. Ahora protege las calles con su jefe Herbert, el científico Keswick y su compañera Kitty.
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