Mónica quiere salvar su matrimonio y va a terapia de pareja. Lo que no sabe es que la terapeuta es la misma mujer con la que su esposo David se acostó la noche anterior. David no tiene más opción que ir a las sesiones y vivir una mentira, mientras Mónica esconde sus propios problemas con fraudes financieros. Todo esto mientras intenta mantener su empresa, sus clientes y su relación con sus hijos gemelos Diego y Gael, que no dejan de meterse en líos.