Tres japoneses—un artista marcial, una actriz y un estudiante obsesionado con la artillería—terminan en un mundo mágico. La sacerdotisa elfa Celcia intenta mandarlos de vuelta, pero algo sale mal y el hechizo se rompe en pedazos que se esparcen por el mundo. Esos fragmentos se pegan a los cuerpos de varias elfos, así que el grupo tiene que viajar para encontrarlos.