Imogene es una dramaturga exitosa en Nueva York, pero por dentro es un desastre. Para recuperar a su ex, planea fingir su propia muerte. Todo se sale de control cuando la policía, en vez de llamar a su ex, la entrega a su mamá Zelda, una adicta al juego que arma más caos que una tormenta. Imogene termina de vuelta en casa, con una madre que prefiere el casino a cuidar hijos. Lo que empieza como un intento patético de amor, se convierte en aventuras locas entre ruletas y risas. La relación entre ellas es puro fuego: peleas, ap