Francia ocupada, 1940. Un comandante nazi descubre que Danny, uno de sus prisioneros, es boxeador profesional. Lo obliga a pelear para entretener a su compañía. Pero los prisioneros ven la oportunidad de usar esas peleas como tapadera para un escape arriesgado, antes de que los manden a Alemania, donde sería casi imposible huir. Su libertad depende de cuánto aguante Danny en el ring.