Esta es la historia de Mario, un niño de diez años que se encierra en su cuarto todo el día jugando con sus muñecos de dinosaurios. Pero su papá, Herman, no ve bien la actitud de su hijo. Un día, Herman va a salir a correr con su hijo. Como Mario se niega terco, el papá le confiesa que un dinosaurio gigante los espera en el camino.