En plena noche, durante los primeros años de la Segunda Guerra Mundial, el submarino italiano Cappellini hunde un barco mercante armado que navegaba sin luces. Su comandante, Salvatore Todaro, toma una decisión que haría historia: salvar a 26 belgas que se iban a ahogar en el Atlántico y llevarlos al puerto seguro más cercano. Para hacerles espacio en el submarino, tiene que navegar en la superficie tres días, a la vista del enemigo, poniendo en riesgo su vida y la de su tripulación. También conocida como: The War Machine.