Ellie está limpia, pero acaba de mudarse a otra ciudad con sus dos hijos adolescentes. Ya ha recaído antes y esta vez quiere hacer las cosas bien: busca trabajo estable y va a sus reuniones. Pero los nuevos amigos, el chance de un nuevo comienzo y hasta su propio empleo no son suficientes. Vuelve a caer. Todo cambia cuando conoce a Christopher, otro tipo de adicto. Ahí sus hijos tienen que aceptar a una Ellie diferente.