En la Judea controlada por Roma aparece un hombre que cambió todo. Jesús nace pobre en Belén, con señales raras en el cielo, y de niño desaparece un tiempo. Viaja por rutas comerciales, conoce otras religiones, y llega al río Jordán donde Juan el Bautista lo reconoce como algo especial. Después del bautismo, empieza a enseñar en público y arma revuelo entre los líderes religiosos. Hace milagros: cura enfermos, para tormentas, convierte agua en vino, da de comer a muchos con poco pan y hasta revive a Lázaro. Todo eso atrae gente y también problemas.