Desde finales de los 90, más de treinta adolescentes se quitaron la vida en Las Heras, un pueblo del sur de Santa Cruz. No hubo señales de las causas, y nadie sabe qué pasó. Esta película se basa en esas muertes y otras que siguen ocurriendo, para recordar esas vidas y explorar el vacío y el misterio que las rodeó.