Annabel tiene una vida de lujo: es ejecutiva, su marido es millonario. En una fiesta en su mansión conoce a una mesera contratada para la noche. Esa mesera es su hija Chiara, a quien abandonó hace más de treinta años, cuando la niña tenía solo ocho. Ahora Chiara le pide algo raro: pasar diez días juntas.