Malicia y Chinga son compas del barrio, unos expertos en bajar cerros en bici a toda velocidad. Se juntan para recordar a su mejor amigo, que murió hace un año. En un barrio donde crecer es aprender a sobrevivir, Chinga no tiene bici, y Malicia hará lo que sea para recuperarla. La violencia en las calles sigue, y mientras el peligro los acecha, tienen que jugar a ser adultos.