Imagínate una Rumania futurista donde los vampiros ya no chupan sangre humana. El gobierno creó un líquido artificial, el "Hemathroid", que les da de comer en estaciones oficiales. Humanos y vampiros viven juntos, pero no todo es miel. Algunos vampiros odian depender de ese sustituto y hay humanos que no confían en la cosa. Aparecen grupos que se preguntan: ¿será que el gobierno usa la sangre artificial para controlar a todos? La cosa se pone tensa cuando salen a la luz efectos raros del sustituto y vampiros que se niegan a usarlo. La paz se emp