“Willy” Villalobos fue un militante montonero que estuvo preso en el 75 y se exilió en Europa en el 79. Cuando volvió a la Argentina democrática, una pérdida lo dejó sin rumbo y lo llevó a mudarse a un pueblo del norte de Uruguay. Ahí, entre las dunas que se tragan las casas bajo el faro de noche, los fantasmas se aparecen.