Charlie Lang es un policía de Nueva York, buena gente y sin malicia. Un día se da cuenta que no tiene para dejarle propina a Yvonne Biasi, la mesera. Entonces le ofrece la mitad de lo que gane con su boleto de lotería. ¿La sorpresa? El boleto resulta ganador: nada menos que 4 millones de dólares. Cumpliendo su palabra, Charlie comparte el premio con Yvonne. Pero a su esposa Muriel, que es bien ambiciosa, esto le da una rabia terrible. No conforme con el trato, empieza a planear cómo quedarse con toda la plata.