Raffaele Acampora es un tipo común y corriente. Tiene esposa, Ana, a la que quiere un montón, y cuatro hijos. El mayor, Peppino, tiene catorce años y, como cualquier chavo de su edad, empieza a buscarse la vida. Pero eso no es fácil cuando vives en una zona donde mandan las mafias. Cada semana, Raffaele y sus compañeros sufren extorsiones, les cobran piso y los molestan de todas las formas posibles. Hasta que un día, Raffaele dice: ya basta.