Tony ha brillado desde que nació y eso le causa un montón de problemas. Justo antes de Navidad, una chica rara con lentes gruesos se muda a su casa. Shelly se expresa de una forma bien peculiar. Tony queda fascinado, aunque al principio desconfía. Con la linterna de Shelly, recorren la casa y se van conociendo poco a poco. Los dos tienen que unir fuerzas para descubrir quién está detrás de esas grietas oscuras que se chupan los focos, hasta la luz del día. Todo apunta al "Espíritu de la casa". Una película sobre ser diferente, la amistad y los primeros