Falta un día para que cierren las inscripciones de los jardines de niños en Nueva York. Álex y Greg quieren que su hijo Jake, de cuatro años, entre a uno bueno. La directora del preescolar les dice que resalten que Jake no sigue las reglas de género para que se vea diferente. Mientras ellos hacen malabares como papás, empiezan a pelearse entre sí y a preguntarse qué es lo mejor para Jake y para ellos mismos.