Estamos en el año 1926. El batallón 203 de la Mayor Tanya Degurechaff ya ganó la pelea contra los restos de la República. Todos esperaban unas buenas vacaciones tras la victoria, pero al llegar a casa les llegan órdenes directas del cuartel. Les avisan que hay movimientos raros cerca de la frontera con la Federación. El Imperio está contra las cuerdas y prende la mecha de la guerra. Del otro lado, un ejército voluntario liderado por la Mancomunidad ya pisa territorio enemigo. Como dice el dicho, el enemigo de mi enemigo es mi amigo