Un año después de "Kickboxer: Vengeance", Kurt Sloan juró no volver a Tailandia. Pero justo cuando se prepara para pelear por el título de MMA, lo sedaron y lo metieron a la cárcel en Tailandia. Los responsables quieren que pelee contra Mongkut, un bestia de 2 metros y 180 kilos. Si acepta, le dan dos millones de dólares y lo liberan. Kurt dice que no, y le ponen precio a su cabeza para forzarlo. Ahora no tiene salida: entrena durísimo con maestros inesperados para enfrentar a Mongkut y recuperar su libertad.