Damian Wayne fue expulsado de la Liga de la Justicia por cagarse en una misión importante. Lo mandaron con los Teen Titans para ver si ahí aprendía a controlar su mal genio. Pero cuando llega, las cosas se ponen peores. Trigon, un demonio ancestral, empieza a poseer a los héroes más poderosos de la Tierra. La Liga de la Justicia termina dominada por esa entidad. Raven, que tiene sangre de Trigon, tiene que decidir si enfrenta a su papá o deja que el mundo se convierta en un infierno. Los Titanes jóvenes, sin sus mentores, arman una resistencia.