Mirta se despierta después de una noche en la que debió morir. Tiene 19 años y volvió de la muerte, pero ya no es la misma. Su novio Robin está muerto a su lado. Ahora es un ser atrapado entre dos mundos. Para seguir viva, tiene que comer la esencia de otras personas. Mirta se vuelve caníbal y siente instintos que nunca imaginó. Cada víctima la mantiene viva, pero también destruye su humanidad. Ahora es un depredador nocturno en la ciudad. Cada encuentro es un riesgo o una oportunidad. Se pregunta si vale la pena vivir así. Tiene