Han pasado diez años desde que John Connor evitó el fin del mundo. Hoy vive escondido, sin papeles ni redes sociales, porque cualquier rastro suyo puede despertar a Skynet. La inteligencia artificial que falló en matarlo antes creó su arma más peligrosa: la T-X, una robot con cara de mujer que es letal y se infiltra en cualquier lado. Es más eficiente que el viejo T-1000 y no deja testigos. Pero del mismo futuro que manda a la T-X llega un Terminator reprogramado, igualito al que protegió a su mamá. Connor y este guardián improvisado tienen que correr para